Dos horas por consulta son dos horas regaladas
Si cobras 80 € por una consulta y le dedicas dos horas de preparación más una de sesión, estás trabajando a 26 € la hora. El problema no es la astrología.
Dónde se va el tiempo de verdad
Casi nunca en interpretar. Se va en levantar la carta en un sitio, exportar la imagen, abrirla en un procesador de textos, buscar los tránsitos del año en otra pantalla, copiar posiciones a mano, maquetar el documento y comprobar dos veces que no se ha colado el dato de otro cliente.
Si haces la cuenta de una semana normal, la mayor parte de las horas que le dedicas a tu profesión son horas de administrativo. Y son las que ningún cliente valora, porque no las ve.
Las tres piezas que hay que juntar una sola vez
Una consulta necesita tres cosas: la carta, el contexto del momento que se va a hablar, y algo que entregar. Si esas tres cosas viven en tres programas distintos, cada consulta paga el peaje de juntarlas otra vez desde cero.
Juntarlas no es una comodidad: es lo que convierte el trabajo repetido en trabajo hecho una vez. Los datos del cliente se escriben una vez y se quedan. La carta se levanta una vez y cuelga de su ficha. El informe sale de la misma carta, no de capturas.
Lo que sí merece las dos horas
Decidir qué se cuenta y qué no. A quién tienes delante, qué puede sostener hoy, qué es prudente decir de un tránsito duro y qué no, en qué orden.
Ése es el trabajo por el que te pagan y el único que no se puede automatizar. Cada hora que le quitas al montaje es una hora que puedes ponerle aquí, o una hora que no trabajas. Las dos opciones son mejores que maquetar.
Un flujo que cabe en veinte minutos
No es una promesa de folleto: es la secuencia, y cada paso corresponde a algo que ya no repites.
- Los datos del cliente se escriben una vez, al darlo de alta, y se quedan en su ficha.
- La carta se levanta desde esa ficha y queda guardada bajo ella, con el sistema de casas y la confianza de la hora que usaste.
- El panel del año ya está calculado cuando lo abres: direcciones, retorno y tránsitos, filtrados por lo que la carta natal promete.
- El informe en PDF sale de esa misma carta. Sin exportar imágenes ni maquetar nada.
- Las notas de la sesión se adjuntan a la ficha del cliente, no a tu memoria ni a un cuaderno.
El efecto que no se ve en el cronómetro
La segunda consulta con la misma persona. Si el año pasado quedó anotado —lo que dijiste, lo que estaba en juego, lo que resultó— empiezas donde lo dejaste en vez de reconstruirlo.
Ahí es donde un consultante nota la diferencia entre un profesional y alguien que le levanta una carta. Y es, casi siempre, la razón por la que vuelve.
Lo que no te va a resolver ningún programa
La interpretación. Un programa puede darte la lista completa y correcta de lo que hay en la carta, ordenada por lo que la doctrina considera importante, y no puede decirte qué de eso hay que contar hoy.
Conviene desconfiar del que diga lo contrario. Un texto generado sin saber a quién va dirigido es un texto que tú vas a tener que leer entero para decidir qué tachar, y eso vuelve a ser tiempo de montaje con otro nombre.
Dónde está esto en Almuten
Sin tarjeta · En español · Funciona en cualquier dispositivo