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Guardar, clientes y seguimientos

Todo lo que convierte una carta suelta en el expediente de una persona a la que atiendes.

Guardar una carta la deja exactamente como estaba

Al guardar viajan también los ajustes de lectura: sistema de casas, zodíaco, ayanamsa, asteroides, orbes, confianza horaria, nodo y Luna Negra. Al reabrirla, la barra lateral vuelve con esos mismos valores.

Importa más de lo que parece: si la barra se quedara con los ajustes de la carta anterior, bastaría tocar un minuto en el reloj para obtener en silencio una carta distinta de la que guardaste.

La ficha de cliente

Un cliente agrupa sus cartas, su historial de consultas y sus datos de contacto. Lleva además dos campos de embudo —en qué punto está y de dónde llegó— que se ven en la lista sin tener que abrir cada ficha.

  • Estado: nuevo, activo, pendiente o archivado.
  • Origen: web, recomendación, correo, redes u otro.

Bitácora y sesiones: son dos cosas

La bitácora cuelga de una CARTA y funciona tenga cliente o no: sirve para la carta propia, la de un personaje o un caso de estudio. Las sesiones cuelgan de un CLIENTE y registran consultas con su fecha, sus notas y, si quieres, adjuntos.

No están separadas por capricho: la bitácora de una carta enseña también las sesiones de cliente que usan esa carta, marcadas con su procedencia, para que nunca leas «sin apuntes» en una carta sobre la que has trabajado tres veces.

Seguimientos

Un seguimiento es una tarea con fecha sobre un consultante: llamar la semana que viene, mandar el informe, revisar el tránsito de septiembre. Se crean en la ficha del cliente y se ven todos juntos al entrar en «Clientes» sin ninguna ficha abierta.

El panel los reparte en vencidos, hoy y próximos según tu propia zona horaria, no la del servidor. Lo vencido no desaparece con el tiempo: un seguimiento de hace tres meses que nadie cerró sigue apareciendo, que es justo para lo que sirve el panel.

Al marcar uno como hecho se guarda cuándo, no un simple «hecho». Así «lo cerré a tiempo» y «lo cerré tres semanas tarde» no son la misma línea, y siempre se puede reabrir.

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